viernes, 18 de abril de 2014

•Capítulo #1: "En el vacío de mi cuerpo..."

Se dice que no se puede volver al pasado.
Que no hay manera devolver el tiempo.
Todo lo que perdiste, se ha quedado en el pasado.
¿Si perdiste a alguien querido, volverías por el o ella, si aún así perdieras la vida?
¿Sabes que significa perder el alma?...
¿Tú otra mitad?

En toda mi vida, no he sabido que es tener un buen sueño. Siempre despierto de la misma manera, y cada noche, se hacía mas terrorífica. Lo irónico es que no recuerdo casi nada del sueño.

Recuerdo... Unos ojos color esmeralda, apagados, y sin vida. Perdida en un lago de lamentos, y tristeza. Unos cabellos dorados, perdiendo el color hasta llegar a un blanco plateado, y un vestido blanco, tiñendose de sangre, al igual que el lago.

- Han pasado 6 años, hermanita. - Dije, mirando la lápida.

La lápida de mi hermana, fue la única con diferencia a las demás. Toda la familia, desde hace más de dos, quizás tres siglos... Las lápidas debían tener letras de plata. Pero, la lápida de Aria fue la única con letras de oro. También había algo más de diferencia, ya que... Esa lápida estaba manchada de sangre. Mi madre, un año y tres meses después, despechada por nuestra pérdida, se corta las venas, dejando que su sangre se derramara en la lápida, de su amada hija.
La muerte de Aria Riders, y el misterio de como murió...

Después de años, aún no me he olvidado de ella... Me siento vacío, y vivo en infelicidad. ¿Por qué? Se supone que lo tengo todo.
Aún todos los días, le dejo rosas blancas y rojas...
Toda las noches, lloro por ella...
 ¿Esta es la condena que debo pagar por no encontrarte?...

Lo único que me queda de Aria, es su colgante. Es un cronolito, una de las piedras más hermosas existentes en este planeta. El día de su entierro, los intercambie, el mío con el de ella.
Deseaba un recuerdo de ella.

- Señor Alphonse, su desayuno está listo. - Dijo Shannon, la criada. Interrumpiendo mis pensamientos.

- Sí. Iré a desayunar, para luego darme una ducha. - Le comenté, desviando mi mirada hacia ella.

Me dirigí al comedor, para ir a desayunar. Me senté en la mesa, viendo la cantidad de comida y espacio. Se veía vacío, y sin vida... Un mundo, donde sólo estaba yo.

Era deprimente, un mundo sin color. Nunca fue lo mismo para mí, luego de perder a Aria. Nunca más me interesé por nada. ¿Ser la cabeza de la familia? Soy el único que queda con vida. Es como ser Rey sin corona.

- Se me ha quitado el apetito, con permiso. -Dije en voz baja, dirigiendome a las escaleras, pero antes, volteo a ver la criada. -Shannon, no hagas nada más por mí, y agarrate el mes libre. Puedes quedarte a vivir acá, pero no como sirvienta. -Le dije dedicandole una pequeña sonrisa amigable, que a la vez, parecía triste.

Volteé y seguí en dirección a mi habitación. Al entrar, miré de reojo el espejo, notando la figura de una persona. Miré fijamente el espejo, viendo mi reflejo, y sólo veía el reflejo de un imbécil sin vida. Apoyé mis manos en el espejo, mirandome a mi mismo.

 - No lo logro... No puedo verla... ¡Somos gemelos, y no logro recordar como era ella! No puedo ver en mí... A mi propia contraparte... -Me decía a mi mismo, golpeando el espejo, causandole grietas mínimas a este.

Respiré profundo por unos minuto, luego miré la puerta del baño. Me dirigí hacia allá, y abrí el grifo del agua caliente, y me quité la ropa.

Me metí en la ducha, y después de un rato me dormí.

Continuará.

1 comentario:

  1. "Era deprimente, un mundo sin color. Nunca fue lo mismo para mí" no sabes cuantas veces eh pensado de esa manera :'C Me encanto la entrada y aunque ya sean años sin actualizar creo que seria una gran historia <3 n.n

    Espero poder contactarte pronto mujer.

    ResponderEliminar